Narrado por Liam Donovan
Entré en la sala de nuestra villa en Amalfi con el paso silencioso que los años de milicia grabaron en mis huesos. El sol de la tarde se filtraba por los ventanales, bañando todo con un tono ámbar que hacía que la estancia pareciera un santuario. Me detuve en seco al llegar al borde del sofá, y por un momento, se me olvidó cómo respirar.
Allí estaba ella.
Mia se había quedado profundamente dormida. Tenía la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás sobre los cojines, y s