Narrado por Mia
El sol de Amalfi se filtraba por las cortinas, pintando la habitación de un dorado suave. Me desperté sintiéndome... diferente. La conversación de anoche, su paciencia, su forma de hacerme sentir deseada incluso en mi vulnerabilidad, había hecho clic en algo dentro de mí. El "hipopótamo sexy" había decidido que era hora de recuperar su terreno.
Escuché el sonido del agua en la ducha. Liam ya estaba levantado, probablemente en su ritual matutino de "limpieza táctica". Una sonrisa