Narrado por Mia Blackwood
Había pasado un mes. Treinta días de vivir una doble vida que, extrañamente, era la más honesta que había tenido jamás. Había aprendido a leer los silencios de Liam y a disfrutar de cada centímetro de su piel en nuestra cabaña, donde siempre encontrábamos una forma nueva de perdernos. Había aprovechado la inusual "felicidad" y distracción de mis hermanos para escapar con mi soldadito, viviendo nuestro romance bajo el radar de todos.
Estaba allí, acostada sobre el pecho