Narrado por Mia Blackwood
El ambiente en nuestro apartamento era lo que yo llamaría un "caos elegante". Dominic y Spencer estaban sentados en el sofá italiano de cuero, con expresiones que oscilaban entre la decepción profunda y el deseo de darme una charla de tres horas sobre relaciones públicas. Mis hermanas, Chloe y Casey, estaban a mi lado en la cocina, mientras Liam —en un despliegue de ironía que no pasó desapercibido para nadie— me limpiaba el labio con un algodón empapado en antiséptico