POV: ELENA
El frío del Tíbet no era como el de los Alpes. No era un frío de lujo y chimeneas; era un frío que buscaba los huesos, un frío espiritual que parecía querer congelar incluso los impulsos eléctricos de mi implante. A 5,000 metros de altura, el zumbido de la red global se sentía más débil, como una radio perdiendo la sintonía.
—Estamos cerca —dijo Damián, su respiración creando nubes de vapor frente a su rostro. Llevaba una máscara de oxígeno ligera y un equipo térmico de última genera