Zeev 2.
—A cambio de nada Daniela, creo que te hace daño estar aquí encerrada—.
–Pues gracias supongo–.
—Estaré en el despacho por si necesitas algo—.
—De ti no necesito nada—.
—¿Como tu digas? —. Salgo de su habitación, estar con ese vampiro la ha vuelto fría, esa no es mi Dany, ella no así.
Entro a mi despacho y me sirvo un trago lo necesito, no puedo creer que este en esta situación debí marcarla desde que la conocí, acepto a Zeev sin complicaciones, solo se desmayó lo que no es mucho pero por que s