Mundo ficciónIniciar sesiónDarío.
No quería pensar en la puta situación de mierda, ni en lo que sentía ante la mínima posibilidad de que ella tuviese algo serio con ese tipo, no cuando sus besos me devolvían la vida y me volvían tan loco que estaba dispuesto a hacer cualquier tontería si con eso podía retenerla a mi lado.
La apreté contra la estantería del fondo, ansioso, m







