Como todas las noches, él no ha regresado a la habitación y he aprovechado este momento para irme por la puerta del jardín, le pedí a mi lobo que se quede con Alexander, pero se negó rotundamente a que lo deje, así que no he tenido más remedio que llevarlo conmigo, este momento me recuerda mucho a aquella noche cuando traté de devolverle las cosas que me había dado, me llevé un susto de muerte, al menos ahora las cosas son diferentes, antes de irme le dejé una carta a Alessio explicándole la ra