Julia se puso de pie y dijo.
—Señoría, el demandante, Juan Carlos Quintana, ha estado por completo fuera de la vida de sus hijos. ¿Qué tuvo problemas? ¡Perfecto!, ¿Qué deseaba estar en la vida de sus hijos? Está bien. Pero la realidad es que no estuvo, ni para cambiar pañales, para dar biberones, hacer las tareas. No existe el menor arraigo emocional entre sus hijos y su padre. Y sería del todo perjudicial para los niños que se les saque de su entorno familiar. Donde son amados y protegido en e