Mundo ficciónIniciar sesión—Gracias —miré al rubio. Él bebía de su refresco sin tener ni idea de a lo que me refería.
—Yo también tenía hambre, no fue nada, en serio —le restó importancia creyendo que hablaba de la comida.
Rodeé los ojos.
—Gracias por salvarme en el club —aclaré. Él se encogió de hombros—. De no ser por ti, me hubieran agujereado la cabeza.
—Ninguno de nosotros merece morir rodeados de borrachos y mafiosos —miró a Clover por unos cortos segundos. Estaba segura de que él







