—Solo necesitas una semana. Recuerda estar en Chatelet el día 21 para cuadrar todo con el representante.
A continuación, le enviaron el contacto de un representante del gobierno de Chatelet.
—Ok.
Una semana después, ya con los bocetos listos, Lorena abordó un avión rumbo a Chatelet.
En primera clase, justo cuando se acomodaba en su asiento, una voz familiar resonó a su lado.
—¡Doña Lorena!
Adrián apareció nuevamente, con su tono enérgico.
—¿Adrián? ¿Qué haces en este avión? —preguntó Lorena, sor