—¿Srta. Raven? ¿Está usted bien? —pregunta Carl en tono preocupado.
Tomo una profunda bocanada de aire y me giro para abrazar inmediatamente a Carl con fuerza.
—Me alegro mucho de que estés aquí —le digo con voz apagada.
—¿Qué ha pasado? ¿Por qué estás tan alterada? —me pregunta Carl.
Me detengo un momento y pienso en qué decirle. Si le hago saber lo que ha hecho Joseph, irá a por él sin pensarlo. Es mi palabra contra la suya y tengo la sensación de que Joseph negará cualquier delito,