El sol de la mañana iluminaba la suite del hotel donde Leonardo y Alessa se preparaban para partir. Las maletas estaban listas, y Alonso esperaba afuera con el auto que los llevaría al aeropuerto. Alessa miró por última vez la habitación, recordando cada detalle de la noche anterior. Leonardo se acercó por detrás y la rodeó con sus brazos, besando su cuello suavemente.
— ¿Lista para enfrentar a la familia? —preguntó con una sonrisa cómplice.
Alessa se giró para mirarlo, sonriendo. —Siempre y cu