A un mes de su llegada a Sicilia, el proyecto avanzaba con rapidez, y la estructura principal ya se alzaba como un coloso en medio del paisaje mediterráneo. Camiones de cemento, obreros en movimiento, y el ruido constante de maquinaria pesada llenaban el ambiente con una sinfonía de trabajo incesante.
Alessa, vestida con un pantalón de tela beige, botas a juego y una blusa blanca sin mangas, se mantenía firme mientras observaba el lugar desde una tarima improvisada. Un casco de seguridad descans