El aire dentro del estudio se sentía denso, como si el peso del pasado de Alexander Varnell estuviera ahogando cada rincón de la habitación. Luciana Ferrer sostenía la foto de Aurora con fuerza, su mirada alternando entre la imagen y el hombre que tenía delante.
Alexander estaba inmóvil, su camisa medio abierta, dejando ver la cicatriz en su pecho, la única prueba física de que Aurora había intentado matarlo. Pero Luciana intuía que las cicatrices reales no eran las que marcaban su piel, sino l