Elena no podía entender cómo ella y Libby se habían topado con Octavio en una cafetería cualquiera. Era demasiado increíble.
Se obligó a llamarlo “Presidente Vance”, manteniendo deliberadamente la distancia, sabiendo que sin duda lo disgustaría.
Pero delante de Libby y su hermano Manuel, no quería avergonzarse demasiado.
Solía despreciar a las mujeres que actuaban como amantes y concubinas, pero ahora se había convertido en el tipo de mujer que más odiaba.
Efectivamente, Octavio se enfadó con