Era sábado por la tarde y tenía un compromiso con Mikaela y Edrik. Era la fiesta del pequeño Mathew y no podía faltar al ser la madrina de tan hermoso pequeñín.
Estaba tratando de prepararme mentalmente para ver y estar cerca de Alexander esta tarde. Aparte de ser el tío de Mathew también era su padrino y obviamente no faltaría.
Quizás se encontraría con su hijo y aquella mujer; era lo más probable al él encontrarse junto a ella por su hijo.
Al llegar me dan la bienvenida Zoe y Mikaela quienes