En punto de las cinco de la mañana Helen preparaba una buena taza de café y se disponía a leer el periódico, de hecho, no había dormido nada bien pues estuvo limpiando en casa de su hermana dejando todo en orden hasta entrada la madrugada.
Keili era muy afortunada en la vida, quizás no se daba cuenta por tener siempre todo a la mano.
De hecho, Armand era un esposo magnifico.
Ella se quedó meditando por segundos en esas palabras… -Armand un excelente esposo…-. El motivo por el cual Keili y Arman