Aquella pregunta hizo que Giselle se cabreara más de lo que ya estaba, ese collar y los aretes de diamantes, iba a ser un regalo de compromiso, la mujer que había atendido a Edward hace tiempo atrás, eso le había informado, incluso, le había enviado una foto antes de envolverlos y entregarlos a Edward. Y ahí estaban, en el cuello de otra mujer que no era ella, y eso, le hizo hervir más la sangre.
―Claro que se le ve bien, ―ladeó el rostro al mirar a Grace―Pero… ¿No es MUCHO en una mujer tan…peq