Capítulo 79. Lejos de la mansión
Máximo Rizzo no perdió el tiempo. Con el primero que habló fue con el señor Franz, quien confirmó toda la historia de su hijo, aunque bien podría estar pagado.
Por eso, preguntó a algunos conocidos y socios de su empresa. Todos lo confirmaron lo que Marco había dicho: no era un club donde las mujeres ofrecieran más que un espectáculo de baile, ni que se les pudiera pagar por tener otro tipo de servicios, ni siquiera "bailes privados".
Lo siguiente era más difícil, pero sin duda ayudaría a tener