Capítulo 64. La calma que precede...
Marco miró a Ámbar sin comprender qué sucedía. ¿Qué estaba a punto de hacer? ¿Acaso se había vuelto loca?
Ella simplemente habló con calma:
-Alex tiene razón, no me conocen, casi nada. No sólo eso, tampoco conocen todavía a mi madre, que pronto estará con nosotros. Entiendo que él crea que es un invento. Pero no: lamentablemente ella ha sido siempre una mujer muy enferma, con un mal tan extraño que sólo se trata adecuadamente en la clínica del doctor Cooper- hizo una pausa. Marco la miraba casi