Capítulo 63. Alex tiene razón
Marco lanzó a su hermano una mirada asesina y se sentó a la mesa, con Ámbar a su lado, que lo tomó de la mano con afecto, tratando de apaciguar su ira, no deseaba que peleara con nadie. Ella disfrutaba de verlo calmado y tranquilo. Él no le había contado qué había sucedido con su hermano, pero no tenía dudas de que podía deberse a ella.
Los ojos dorados se posaron en ella, e inmediatamente Marco se sintió mejor, más relajado.
Al fin y al cabo, Alex no podía hacer ninguno de sus comentarios sobr