Capítulo 13. Eres imposible de evitar
Ninguno de los dos pudo dormir muy bien esa noche. Los asaltaban sueños cargados de erotismo.
Ámbar sintió su cuerpo casi afiebrado, sin saber muy bien cómo calmarse para poder volver a dormir. Se preguntaba cómo podía su imaginación ser tan detallista con algo que en realidad no había vivido jamás.
Marco no se la podía quitar de la cabeza y de la piel, pero había tomado la decisión de irse algunos días y mantenerse ocupado.
Sin embargo, a la mañana siguiente desayunaron juntos, temprano, mient