Clara por fin se sentía a salvo, con su taza de té de crisantemo y un sweater que le había prestado Toyun, ella bebe un sorbo y sonríe viéndolos jugar y a la vez pelear por tonterías del juego. Toyun se acerca, se le sienta al lado.
—A veces pensaba que era demasiado tierno para ser cierto, pero no es así, ustedes en realidad son así — decía ella sin quitarle la vista a Seorin, Junmin y Jun Nok que discutían por algo que ni ella sabe, pero le daba risa.
Era extraño, hace apenas una hora sentía q