Clara siente que ya no puede más.
Sus piernas siguen caminando únicamente porque detenerse allí, sola, le da más miedo.
Piensa que la reja que le dio ingreso a esta enorme propiedad… es un espejismo… no sabe si porque de verdad es muy lejos o lo sentía así…
Cuando cree que aun le faltaba trecho por recorrer… allí esta… e incluso… ¿un auto?...
-¡Claraaaa! – dice… es él… ¡¿bajándose?!
Como si haberlo encontrado finalmente le hubiera dado permiso para derrumbarse.
-Clara, no llores por favor