«¡Qué noche!». A duras penas Clara logró conciliar el sueño, menos mal que alcanzó a poner el despertador, abre los ojos y por un minuto se desorientó, no recordaba donde estaba hasta que vio el carry-on pegado a la pared, «¡Cierto!, estoy en Corea, en una habitación de la suite de Min-jae». Pensaba Clara que inevitablemente se sonroja, de inmediato escucha que tocan la puerta.
—Clara, ¿estás despierta? —dijo Yoon detrás de la puerta.
—Sí, si Min-jae, un momento —responde Clara mientras corre ha