Lileet
Tenía que encontrar la fuerza para preguntarle a Heib, hablé mucho con dalia en el día, mis tras el enorme lobo de Heib roncaba cerca de la chimenea, Dalia había hablado de un reclamo de una atracción tan fuerte que ningún lobo podía resiste, Pero además de unos besos y bueno otras cosas extremadamente excitantes no había hecho mas conmigo, Dalia me aseguraba que el era mi compañero y que el jamás tendría otra persona, pero mis dudas me estaban consumiendo, porque no había querido ir m