Sarah Brown
El muy cabrón me quiere tener vigilada, algo normal, claro esta. Pero le veía más simpático, un poco más cercano. No sé comportó como un hijo de puta, si no, todo lo contrario. Estuvo conmigo toda la noche, me dejó salir más tiempo al jardín y por primera vez, me sonrió.
También logro entenderle, perdió a su mujer, con la que iba a compartir toda su vida. Perdió a la mujer que amaba, la mujer que él eligió como madre de sus hijos.
Pero a mí, no me entraba en la cabeza que mi pa