PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 28. Pago y castigo
Matt respiró pesadamente y golpeó la encimera con el puño mientras con la otra mano se mesaba los cabellos. Casi hubiera preferido que le gritara, casi hubiera preferido que Heilyn lo amenazara como el mismo día en que la había conocido, pero en cambio ella solo estaba siendo madura y razonable.
Y por desgracia esa parte calmada y sin una gota de toxicidad era precisamente la que había formado aquel abismo inmenso que había entre ellos.
¿Que había escuchado las babosadas que le estaba diciendo