PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 15. Un beso de papás
Heilyn había tenido que crecer como una guerrera, la vida misma la había obligado a ello. No le tenía miedo ni al trabajo, ni al sacrificio, ni a pelear por lo que quería, en especial no le tenía miedo a pelear por su hijo, pero supo que no sabía lo que era el miedo de verdad hasta que no vio aquel expresión del médico.
Su mano intentó cerrarse inconscientemente, pero enseguida sintió los dedos de Matt entrelazándose con los suyos, apretándola con un gesto de seguridad.
—¿Qué es lo que tiene? —