CAPÍTULO 92. El poder de un sobre
Nadie que lo conociera bien preguntaría por qué Nate Vanderwood llevaba las manos en los bolsillos, porque sabían que estaban a punto de temblarles tanto que no quería que nadie lo viera.
Después de tantas visitas al hospital se suponía que estuviera acostumbrado, sin embargo siempre le provocaba la misma ansiedad, el mismo sentimiento de desesperación porque jamás sabía con qué mala noticia podía salir de allí.
El doctor los recibió con la misma amabilidad de siempre, y cuando estaba con Blair