CAPÍTULO 90. Dime que sí
No había experiencia más feliz que la de ver sonreír a Blair. Aunque de momento Nate tenía otra satisfacción y era la de ver cómo se llevaban esposado a Lloyd en aquella patrulla.
—No se preocupe, señor Vanderwood —le dijo el detective—. Mañana mismo le paso los datos del caso al fiscal, y le garantizo que su tío va a pasar el resto de su vida en la cárcel, porque hay sobrada evidencia de este secuestro que él mismo dejó.
—Le aconsejo que tenga cuidado con su fianza, detective —sentenció Matt—.