CAPÍTULO 88. Un hombre desesperado
Todo estaba preparado, absolutamente todo. Nate estaba tan nervioso como si en lugar de celebrar un aniversario, fuera a pedirle matrimonio de nuevo, pero esta vez en serio, con los nervios, el amor y la expectación de que aquella mujer compartiera el resto de su vida con él.
La amaba. La amaba con todo su corazón y lo único que quería era hacerla feliz.
Así que se apresuró a dejar todo listo en casa y volvió a la clínica para buscarla. Se sentó en la pequeña sala de espera y aguardó con impaci