CAPÍTULO 71. Demora y complicaciones
Jamás habían tenido un revuelo como aquel en la familia. Nadie le había dicho nada a Nate para no agobiarlo aun más, y porque nadie estaba del todo seguro de que pudieran creer en aquella amenaza, pero había bastado solo un segundo para que los gemelos saltaran a una de las camionetas de la hacienda y salieran disparados hacia Houston.
—¡No puede ser verdad! ¡Dime que no es verdad! ¡Nuestra madre no puede haber hecho eso! —gritaba Sebastián con frustración, pero aquel sentimiento de incertidumb