CAPÍTULO 62. Decisiones difíciles
¿Qué se suponía que le dijera a aquel pobre señor que acababa de tener un ataque al corazón? ¿Que no? ¿Que no se casaría con Nate porque lo que tenían eran un arreglo de mentira?
El médico había sido muy claro en cuanto que no podían estresar al pobre señor Vanderwood, y como si eso no fuera suficiente Blair sentía un genuino cariño por el anciano, porque desde el primer instante había tomado a su hija como su nieta y había hecho lo posible por protegerla y por hacerla feliz.
—Tranquilo, señor