CAPÍTULO 50. No quiero hacer esto
—¡Eres un hombre inteligente! ¡Por Dios, dime que después de tantos años todavía sigues siendo un hombre inteligente! —exclamó Sienna con los ojos llenos de lágrimas.
—¡Sí, mi inteligencia alcanza para no creer en zorras como tú!
—¡¿Pero prefieres creerle a la mujer que te está engañando?!
—Pues no sería la primera vez ¿verdad?
—¡Nate, por Dios, escúchame! ¡Tienes que abrir los ojos! ¡Siempre has sido de la misma forma, solo confías en Ranger!... ¡La única persona en el mundo en la que nos conf