CAPÍTULO 49. Una prueba de paternidad
—¡Lárgate de aquí! ¡Lárgate, no quiero volver a verte! —rugió Nate con tanta fuerza que un segundo después Ranger bajaba las escaleras dispuesto a darle la paliza que le había prometido, hasta que se dio cuenta de que aquellos gritos no eran para Blair.
—¿Quieres que le eche a los perros? —gruñó mirando a Sienna con molestia—. Aunque la verdad es que los años no la han tratado demasiado bien, si los perros la dejan todavía peor, me va a dar penita.
Siena lo miró con rabia. Ranger siempre había