CAPÍTULO 36. Una reacción sospechosa
Nate frunció el ceño porque si algo no era normal era que su madre planificara viajes sin avisarle antes. De hecho, Adaline jamás había salido de Texas para ir a verlo más que un par de veces. Que hubiera estado antes en Nueva York había sido por ruegos suyos, pero muy pocas cosas sacaban a aquella mujer de su hábitat natural.
—¿Qué quieres decir, mamá? ¿Cómo que estás viniendo…? ¿De visita?
“¡Pues claro que de visita, Nate! ¿En calidad de qué otra cosa iba a ir?”, espetó su madre con cierta f