CAPÍTULO 16. Un hombre fuera de sí
Era algo así como un superpoder: dos palabras y media insinuación en aquel tono ronco, y solo eso bastaba para que el corazón de Blair se disparara.
La primera vez había sido sexo y vergüenza, la segunda vez había sido alcohol y risas. Para la tercera ella era muy consciente de que ya no podía negarse, pero era imposible que dejara de temblar ante la expectación de acostarse con él.
Tener su pecho contra la espalda y su bragueta contra el trasero era algo que le cortaba el aliento en un solo in