ARMIN
Alzo la cadera cuando baja el pantalón que saca completo liberando la polla erecta que recae en mi abdomen. Goteo, desprendo más humedad de lo normal y me relajo teniéndolo libre, dolía si soy sincero y me pulsa con su mirada puesta en mi miembro.
—¿Quieres chuparlo? —le pregunto y alza su mirada.
—Si—me entierra las uñas en las piernas poniéndome a temblar.
Joder las sensaciones que me arroyan no las puedo controlar.
—Puedes hacer lo que quieras—le digo ansioso por sentir sus dedos a