CLARA
Regresar a casa no se siente tan satisfactorio como imaginaba. Al cruzar la puerta, todo me resulta familiar pero extraño a la vez. No hay ningún olor a hogar, ningún ruido de fondo que llene el silencio. Camino despacio hacia la sala, observando cada detalle, desde las cortinas que siempre dejan pasar la luz hasta el sofá donde solía acurrucarme con una copa de vino después de un día largo. Pero hoy, en lugar de sentirme segura, todo se ve deslavado, frío. Es como si esta casa ya no me p