Las palabras de Charlie, aunque medidas, dejaron un claro mensaje, a lo que Jordan sintió un estremecimiento recorrer su cuerpo. Sabía en el fondo que lo que Charlie estaba diciéndole era una advertencia seria, algo que no debía tomar a la ligera.
Aun así, trató de cambiar el curso de la conversación.
—¿Sigues preocupándote por mí? —preguntó Jordan, brindándole una sonrisa conmovida.
—No te pases de listo, Jordan —sin embargo, Charlie no pudo sonreír con él, pues se sentía algo inquieto—. Como