C31: Ya me harté de tus excusas.
Jordan, quien observó la escena en silencio, tragó saliva, aún procesando el alboroto que había ocasionado. Cuando el hombre se alejó por completo, expresó su gratitud.
—Charlie, yo... te lo agradezco en verdad. Gracias por ayudarme a salir de este lío.
Charlie, sin embargo, no estaba de humor. Su rostro permaneció serio y sus ojos apenas reflejaban la poca paciencia que le quedaba. Caminó hacia su coche y abrió la puerta con un movimiento brusco, indicando a Jordan que subiera.
—No me lo agrade