Caminando por los pasillos de la compañía que estaba siendo atacada por la misma persona que se suponía debía de mantenerla en pie, el señor Bennett no podía controlar su enojo, todo lo que tenía en la mente era que su nieta ya sabía de lo que él estaba haciendo y seguramente no iba a tardar mucho en aparecer por ahí, las noticias ya habían llegado, ¿en qué momento se le ocurrió que ella iba a dejar todo así y lo iba a dejar disfrutar de todo mientras ella se mataba por conseguir siempre un