¿Cuántas veces más para que al corazón de Cristal no le siguiera afectando lo que ella claramente ya sabía? No importaban las veces que ella se dijera a sí misma lo mucho que lo odiaba, todos ahí sabían claramente que ella estaba sintiendo todo por él menos odio.
Finalmente en el momento en que Brandon salió de la habitación de Cristal, la puerta se volvió a abrir, discretamente Cristal se limpió las lágrimas. Ya no tenía cado llorar por un hombre como él.
—Cristal, ¿cómo te sientes? —Preguntó