Adeline
La sala del trono nunca me había parecido tan larga y opresiva. Había caminado por muchos pasillos en este castillo desde que llegué aquí, pero este lugar… este lugar era diferente. El techo se arqueaba tan alto que parecía que el cielo mismo había sido tallado y abierto, pintado con símbolos antiguos que palpitaban débilmente, como si la sala estuviera viva y nos observara. Las columnas alineadas como centinelas silenciosos, cada una tallada con la historia de las guerras de Vann y ley