Mundo ficciónIniciar sesión5 meses antes…
Aquel bebé llegó en medio de una de las mejores noches de primavera, con luna brillante y tráfico despejado. Ser primeriza no ayudó en nada, pero tener a Alejandro a un lado y a Talía al otro sí. Y nueve horas de parto terminaron mágicamente con las primeras luces del día, cuando la doctora le puso en los brazos a su bebé.
—¡Mali, es precioso! —dijo Talía m







