Mundo ficciónIniciar sesiónConnor respiró hondo, sabía que Baby necesitaba espacio, y él necesitaba tiempo para pensar en cómo solucionar el desastre que había hecho. Pero ni la ducha le refrescó la cabeza, ni las dos horas que pasaron sin que Baby saliera de su habitación fueron las más dulces de su vida.
Finalmente la frustración le ganó y empujó aquella puerta como si fuera un huracán.
—¡No voy







