Mundo ficciónIniciar sesiónNARRADOR.
Sentada en su oficina Karina revisó nuevamente los documentos que le había dejado Ernesto, notando entre ellos la copia del recibo que él le había firmado al padre de Amalia. Documento que no vio el día que su suegro se lo entregó, eso la hizo analizar que tal vez tenía un arma poderosa entre sus manos y que únicamente la debía saber utilizar







