Tienes mucha suerte - El ángel se sentó frente a él mirándolo.-
Tienes mucha suerte, - Suspiró y repitió - esa pequeña humana te adora, sé que sabe que no soy tú - Azzael abrió sus ojos –
¿Que dijiste?
Es obvio el cambio, apenas llegué ella se lanzo a mis brazos desesperada, sus ojos me miraban con un infinito amor, pero después, sus ojos cambiaron, están vacíos, hoy no aguantó y se derrumbó llorando, pero ¿sabes que es lo que me tiene intrigado? A pesar de saber que no soy tú, ella me trata b